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Francia se va en guerra contra los motores diésel
03/12/2014
El Primer Ministro galo reconoció que fue un error haber apoyado con tanta fuerza los vehículos que se mueven por petróleo.

Una sorpresiva decisión se tomó en Francia con respecto a la política medioambiental de la industria automotriz. Ahora, se dejará de fomentar el uso de los motores petroleros.

“Hemos favorecido mucho el uso del motor diésel, fue un error que ahora vamos a intentar deshacer progresivamente, de forma inteligente y pragmática”, dijo el primer ministro francés, Manuel Valls. Para cambiar lo que es una actitud tradicional de los europeos,  la “forma inteligente y pragmática” de retirarlos es aumentar los impuestos que pagan sus conductores.

El motivo que lleva al cambio obedece a que el motor diésel contamina más que un motor a gasolina, pues emite a la atmósfera más partículas y óxidos de nitrógeno. Donde los petroleros son más eficientes es en el CO2, por lo mismo, se le favoreció en los últimos años al diésel debido a que los impuestos y se enfocaban exclusivamente en reducir las emisiones de CO2. 

Entre las medidas anunciadas por el gobierno galo, se cuenta la puesta en marcha de un sistema que identificará los vehículos y los clasificará en función de sus emisiones contaminantes. Así, se podrá prohibir la entrada de los más contaminantes a determinadas zonas del país, especialmente en el centro de las ciudades.

Los planes franceses contemplan también una reducción de las ayudas fiscales a los vehículos diésel en favor de los que se mueven con gas. Teniendo en cuenta que, en Francia, el 80% del parque móvil es diésel, la medida incrementará el beneficio de las arcas públicas en 807 millones de euros.

Además, Valls señaló que Francia está trabajando en un paquete de ayudas que incluyen 10.000 euros de descuento para quienes cambien su auto diésel por uno eléctrico.

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