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TEST: El Kia Soul combina el confort de marcha con la diversión
02/12/2014
El Urban Concept, como denomina la marca a esta mezcla entre hatchback, crossover y monovolumen que da vida al premiado Kia Soul, sigue teniendo un diseño atractivo y la carrocería bitono es un elemento diferenciador.

La primera generación del Kia Soul llegó a Chile en 2009, y llamó poderosamente la atención del público, principalmente por su particular estética exterior, la amplitud de su habitáculo y por la facilidad para conducirlo.

De ella se vendieron más de 7.500 unidades, por lo que la tarea de la segunda generación, presentada a principios de año, no es menor. Y es por esto mismo que hace unas semanas la marca decidió introducir una nueva versión con carrocería bitono, para poder darle al cliente más opciones para sobresalir.

Test Drive regional Kia Soul 19

Y esta versión tiene equipamiento completo y cuesta $ 11.790.000.

A pesar de tener una marcada apariencia cuadriforme, con forma de cubo y estilo modular, uno de los atributos del modelo es su diseño. Kia supo seguir explotando este punto, con proporciones más refinadas y una apariencia más musculosa. Destaca la parrilla inferior del frontal con forma ovalada, acompañada de grandes neblineros, sobre ella cuatro tomas de aire y a la altura de los nuevos focos alargados con cejas de led, otra parrilla, de color negra y cerrada.

Por los costados los pasos de ruedas están más marcados, la zona vidriada es alta y la línea de cintura le entrega un aspecto fluido. Atrás, los grandes focos traseros y luz de freno led integrada le dan el toque distinto. Su carrocería bitono lo hace un auto más moderno y entretenido, y se puede elegir entre cuatro combinaciones.

Algo que no cambia es la posición de manejo: alta y con buena visibilidad, lo que lo hace un auto sumamente cómodo para manejar. Además, debido a las nuevas medidas, el habitáculo es más grande. Aspecto relevante del interior es el cambio en los materiales y terminaciones, con una mejor calidad percibida. Kia vuelve a sorprender en esta materia.

Volante forrado en cuero con mandos al volante

La pantalla táctil de 4,3 pulgadas a color queda bien en la consola central, aunque en la práctica podría haber sido un poco más grande, sólo por un tema de comodidad. El volante multifunción de tres radios está dividido en cuatro zonas y tiene un agradable grip. ¿Otra mejora? Se trabajó bastante en la insonorización del habitáculo, lo que se nota en ciudad y se agradece.

Motor conocido, relación mejorada

El Soul monta el ya conocido bloque gasolinero 1.6 de 124 caballos que la marca usa en varios de sus modelos, y esta versión viene con una caja automática de seis velocidades.

En general, tiene un comportamiento bastante silencioso y sus reacciones son más progresivas y lineales que violentas. Donde mejor se mueve el Soul es entre las 3.000 y 5.500 rpm, ya que es ahí donde los 157 Nm de torque se encuentran en todo su esplendor.

En carretera casi no se siente la velocidad, y la verdad, es un auto con el que se logra crear un buen feeling, principalmente porque en el día a día es muy equilibrado. Es cierto, no tiene el tacto de un deportivo, pero no hay que olvidar que su objetivo es entregar confort y espacio interior, asociado a un diseño distintivo. Eso sí, en el Soul se puede elegir entre tres modos de conducción (Normal, Confort y Sport), y si se elige Sport se encuentra un poco más de diversión.

Los pasos de marcha son más largos de lo que nos gustaría, pero al menos son suaves y eficientes, los que ayudan al consumo (10,2 km/litro en ciudad). En tanto, la suspensión permite trazar trayectorias impecables y disfrutar de un confort razonable.

En el equipamiento, destacan los dos airbags, sensor de retroceso con cámara, frenos ABS con EBD,  control crucero, bluetooth, smart key y botón de encendido, llantas de 17’’, entre otros.

El Soul tiene sus atributos para seguir acaparando miradas.

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