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Chevrolet Sail: Un upgrade necesario, que se ve, se toca 
y se siente
Por Lorena Gallardo Gil 20/11/2015
Pusimos a prueba la segunda generación del auto más vendido en Chile, que ya está a la venta con un look más atractivo, una mejor habitabilidad, mayor equipamiento y un andar justo para la ciudad.

Hace un lustro, el Chevrolet Sail comenzó a escribir su historia en Chile. Llegó con la misión de jubilar al funcional Corsa Plus y convertirse en una oferta atractiva para un consumidor en busca de un auto accesible, rendidor y de buen look.

Objetivo que se logró con creces, transformándose en el modelo más vendido del país durante los últimos cuatro años (2011-2014), con más de 60 mil unidades comercializadas a la fecha.

Un gran acierto, sin duda, pero los años pasan y, como dice la canción, “nos vamos poniendo viejos”. De ahí que la renovación del exitoso Sail se hiciera necesaria, si es que quiere mantenerse en el trono. Sobre todo, con un público cada vez más exigente, los fabricantes chinos arremetiendo por todos lados y una agresiva competencia directa.

 

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Bajo este nuevo escenario, la segunda generación del popular Chevrolet Sail se presenta bien parada. Primero, moderniza su look respecto del modelo saliente, lo que se nota en una máscara con mayor personalidad, unos focos delanteros más estilizados, luces de conducción diurna y llantas. La línea lateral también aporta a una imagen más dinámica.

Los espejos retrovisores ya no se ubican en las puertas delanteras, sino en una posición más cómoda en el pilar A, otorgando mayor visibilidad.

Al subirse, también se nota el cambio generacional. Hay un progreso notable en lo que a diseño se refiere, marcado por trazos más modernos, plásticos de mejor aspecto y tacto, un nuevo volante con mandos y un tablero de instrumentos con dos medidores (en lugar de uno), de fácil lectura y elegante diseño. Luce bordes cromados y fondo negro, y en él es posible encontrar información como el nivel de combustible, temperatura y rendimiento.

 

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La posición de los mandos de los alzavidrios eléctricos continúa siendo inusual, incómoda y poco intuitiva, al situarse en la parte baja de la consola central y no en las puertas, como en la mayoría de los autos.

Cuenta con un sistema de infoentretenimiento con una pantalla a color de 4,2 pulgadas y almacenamiento interno de 2 GB, el cual resulta bastante intuitivo y desde el cual se puede acceder a otras configuraciones del vehículo.

Ya en posición de manejo, el nuevo Sail es cómodo, aunque falta algo más de sujeción lateral en los asientos. Eso sí, continúa caracterizándose por su buena habitabilidad, con capacidad para cinco pasajeros, los cuales ahora pueden viajar más holgados, gracias a su mayor batalla (2.500 mm), que da más espacio para las piernas.

 

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El maletero es de 357 litros, útiles y bien distribuidos, además dispone de 14 espacios portaobjetos en su habitáculo.

El sedán compacto monta un nuevo bloque bencinero ahora de 1.5 litros, con 109 Hp de potencia y 141 Nm de par máximo, asociado a una transmisión mecánica de cinco velocidades. Si bien se desenvuelve bien en general, una sexta marcha no le vendría mal una vez en carretera. Promedió un consumo mixto de 15,2 km/l.

La dirección no es tan asistida como en otros modelos del segmento, mientras que la suspensión está pensada para la ciudad, es decir, ni muy blanda, ni muy dura.

Probamos la versión tope de línea (NB 1.5 LT), dotada con un buen nivel de equipamiento, con computador a bordo, kit eléctrico completo, frenos con ABS y EBD, sensor de estacionamiento, cuatro airbags, sunroof y climatizador.

b27-28 SAIL B2 SAIL

 

  • Motor: 1.5 litros
  • Potencia: 109 Hp
  • Torque: 141 Nm
  • Caja: MT 5 vel.
  • Batalla: 2.500 mm
  • Maletero: 357 litros
  • Precio: $ 8.990.000

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