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[MTMAG.] La vie en rose
Por Juan Ernesto Jaeger 14/12/2016
Relegados durante muchos años como vinos de segunda categoría, hoy los rosé viven un nuevo impulso, empujados por un consumo masivo que se volvió moda en bares y terrazas de Nueva York, Londres y París. La idea de tomarlos como aperitivo es una de las mejores excusas para esta primavera y el verano que está a la vuelta de la esquina.

“Vamos a terracear” es una frase que se escucha más seguido. El modismo es una acción que invita a disfrutar las tardes en la terraza, acompañados, por supuesto, de un aperitivo. Es en ese espacio donde los vinos rosados han vuelto al protagonismo, luego de que por mucho tiempo fueron considerados como una alternativa barata y de baja calidad.

Hoy, las bodegas se esmeran por tener dentro de su portafolio de vinos un rosé que no solo fuera derivado de un tinto, sino que fuera pensado desde el mismo viñedo. La oferta es cada vez más interesante: rosé de Malbec, de Pinot Noir, de Cinsault y de mezclas mediterráneas, como Syrah y Carignan.

Pasamos de un estilo de vinos dulzones y sin carácter a exponentes con colores más sobrios, secos en boca, ligeros y con buena acidez, más cerca de los rosados que se elaboran en la Provenza, Francia, el mayor referente que se tiene para estos vinos. Entre el 60% y el 70% del vino embotellado en la Provenza es rosado.

El secreto de estos vinos está en la maceración, momento en que el mosto entra en contacto con las pieles de las uvas y se encuentra con los antocianos, compuestos que les dan el color característico a los tintos. Este proceso es delicado y breve en los rosados. Por esto toman ese color salmón algunos y más rojos otros, dependiendo del estilo que cada viña quiera llevar a cabo.

Los vinos rosados o rosé (ambas formas de llamarlos son correctas) son ligeros, frescos y versátiles. Se beben fríos, por cierto, a la misma temperatura de un Sauvignon Blanc. La mejor idea es hacerse de algunas botellas y guardarlas en el refrigerador. O, definitivamente, echarle un par de bolsas con hielo al cooler y partir con los vinos de picnic. Son muy buenos aperitivos (tienen menos taninos y bajo alcohol) y acompañan el picoteo: embutidos, queso de cabra, comida china, empanaditas y hasta ensaladas.

La moda de los rosé también se viralizó en las redes sociales. En Instagram, el hashtag #rosé acumula más de 650 mil publicaciones. El origen parece estar en www.yeswayrose.com, una cuenta manejada por dos creativas neoyorquinas, donde promueven la idea de que no hay nada mejor que un rosado. Actrices como Drew Barrymore son seguidores y posan en fotos con su propio vino rosé.

Menos blablá y más gluglú, como dicen algunos. Aquí les dejamos una breve y variada selección, como para ir abriendo espacio en el refrigerador y descorchar todo el verano. MT

Leyda

leyda

» Pinot Noir
» Valle de Leyda

» $ 6.000.

Frambuesas, frutillas y agua de rosas rondan en la nariz de este delicado rosé de Pinot Noir. Jugoso en boca, se queda algunos segundos dando vueltas en el paladar. Imagino una tabla de charcutería para acompañar las tardes de terraza que se vienen.

J.A. Jofré

ja

» Vinos Fríos del Año
» Valle de Curicó 2015

» $ 7.500.

Bajo el concepto de vinos de autor, el enólogo Juan Alejandro Jofré elabora uno de los rosé más elegantes. Acidez punzante y notas a flores de mandarina. Tiene buen volumen en boca. Para esta cosecha, la Garnacha la mezcló con un porcentaje de Petit Verdot.

Lapostolle

lapostolle

» Le Rosé
» Valle de Colchagua 2016

» $ 8.700.

Una mezcla inédita para este rosé colchagüino, que tiene un 56% de Cinsault, 25% de Syrah, 12% de Grenache y un 7% de Mourvèdre. Destaca por ser floral y levemente especiado en nariz. Ideal para acompañar unas machas a la parmesana.

De Martino

de martino

» Gallardía / Cinsault
» Valle del Itata 2016

» $ 7.500.

Reconocido recientemente como “Mejor Rosado” por la Guía Descorchados 2017. Brilla por su simpleza y ese es uno de sus atractivos. Ha mantenido la consistencia desde que está en el mercado. Agua de rosas en la nariz y una acidez crujiente llaman a otra copa.

Bodegas RE

re

» Pinotel
» Valle Casablanca 2015

» $ 12.000.

Esta es la cuarta versión de Pinotel, el rosado de Bodegas RE en Casablanca, que se elabora con un 95% de Pinot Noir y el otro 5% de uva Moscatel, que le aporta todas esas notas florales muy típicas de la variedad. Uno de los rosé más originales.

JBouchon

bouchon

» Reserva
» Valle del Maule

» $ 5.200.

Un rosé del año, fresco, que mezcla aromas entre frutillas, frambuesas y pétalos de rosas. Es un blend de Cabernet Sauvignon y País. Visualmente tuvo un cambio radical: pasó del rojo a un color salmón pálido, mucho más acorde en este tipo de vinos.

Kenos

kenos

» Sangiovese
» Valle de Cachapoal 2015

» $ 6.150.

Es el único rosado que se hace en Chile con la cepa de origen italiano Sangiovese. Tiene las típicas notas florales y otras como frutillas y frambuesas silvestres. Lo recomendamos con sushi, quiche de champiñones, quesos de cabra y pescados a la parrilla.

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