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Los autos voladores nos recuerdan que vivimos en el futuro
Por Isabella Perciavalle 27/03/2017 611 vistas
Un mito que ha rondado la industria automotriz por años, los autos voladores por fin han concretado su fase de desarrollo. Desde prototipos hasta productos concretos que te permitirán desplazarte de un punto A a un punto B por los aires, esta clase de vehículos cambiará la movilidad como la conocemos.

Rascacielos infinitos, rutas en altura y vehículos que levitan. Las películas de ciencia ficción por años nos han dado un pincelazo de cómo sería el futuro de la movilidad. Desde el tráfico suspendido que nos muestra la película El Quinto Elemento, hasta el DeLorean de Volver al Futuro, el séptimo arte creó un imaginario colectivo de cómo nos transportaríamos por los cielos.

Esa incógnita de cuándo podrían llegar los autos voladores nos lleva directamente al Salón de Ginebra, en donde POP.UP se llevó todas las miradas. La empresa aeroespacial Airbus, en colaboración con los carroceros de Italdesign, dio a conocer este prototipo diseñado para alivianar la congestión vehicular en las megaciudades.

POP UP

Eléctrico y autónomo, el prototipo se compone de un sistema modular multi-modal que permite viajar tanto en formato terrestre como aéreo. El POP.UP se compone de una cápsula de fibra de carbono con espacio para dos ocupantes, la cual, gracias a una plataforma inteligente, puede desprenderse de las cuatro ruedas para subir a los aires. Tras analizar la mejor opción de transporte, el modelo se acopla a un juego de hélices que conquistan la tercera dimensión. Sin tener fecha de producción, este modelo está pensado para reaccionar ante un aumento de tráfico urbano en el año 2030.

Puede sonar descabellado, pero sin ir más lejos en el tiempo, el fabricante holandés PAL-V International B.V. ya hizo realidad el sueño de muchos. Se trata del PAL-V Liberty, el primer auto volador de tipo comercial que puede ser adquirido por los usuarios.
Un trabajo que comenzó en 2009, tras un programa de pruebas con vehículos conceptuales y que hoy se encuentra en fase de producción para concretar las entregas en 2018. El modelo consta de rotores que asemejan el funcionamiento de un helicóptero y pasa de modo de conducción a modo vuelo en cinco a 10 minutos.

pal v

Sin embargo, su uso por el aire no es libre, al regirse por las normativas aéreas -hasta el momento de Europa y Estados Unidos- se necesita una licencia de piloto para navegarlo, además de un espacio para el despegue que mida alrededor de 90-200 x 20 metros sin obstáculos circundantes: “A medida que aumente la popularidad del PAL-V, se espera que se creen más y más pequeñas pistas de aterrizaje no controladas”, indica el fabricante.

Otro de los puntos a considerar es el precio, en dos versiones -Sport y Pioneer Edition, esta última con opciones de personalización- cuestan 
US$ 399.000 y US$ 599.000.

» Visión internacional

Aplicar este concepto de vehículos voladores a las grandes ciudades puede ser considerado como una solución eficiente para la congestión. Uno de los responsables en su desarrollo es la empresa skyTran, quienes por encargo de la Nasa apuestan por un nuevo, sostenible y económico medio de transporte.

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El proyecto se conforma de vehículos para dos personas que viajan en carriles a altas velocidades -hasta 240 km/h- de la mano de una pista de levitación magnética (Maglev). Manejados por computadora, los interesados solicitan el servicio mediante teléfonos inteligentes. El primero de ellos espera abrirse en Tel Aviv, Israel.

Una mirada casi utópica, pero que ya se siente a nivel mundial. Dubai en Emiratos Arabes es otro ejemplo, quienes en julio de este año esperan tener la primera flota de taxis autónomos voladores. Será el fabricante chino de drones Ehang el encargado de proveer la flota de vehículos que son pilotados desde un centro de control y que permiten transportar a un pasajero con un trayecto máximo de 30 minutos.
Ciudades inteligentes que nos recuerdan que el futuro ya está aquí, más cerca que nunca.