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¿Sommelier y probador de asientos? Las cinco profesiones más curiosas de la automoción
18/04/2017
Trabajos que jamás te habrías imaginado.

La fabricación de un nuevo coche suele asociarse a profesiones como diseñador, ingeniero o trabajador de línea. Sin embago, en  la producción de un vehículo también intervienen empleos curiosos que requieren altas dosis de artesanía, creatividad, precisión.

La firma española Seat dio a conoce cinco de ellos, aquí te los dejamos.

El primer conductor:

Estos profesionales se dedican a estudiar el rendimiento de los vehículos justo al salir de la línea de montaje. En un circuito de 6 tipos de pavimento diferentes, los prueban a distintas velocidades por adoquines o desniveles y se aseguran de que no se produzcan ruídos molestos. Durante el recorrido, también comprueban el buen funcionamiento de la bocina, las luces o los frenos.

El escultor de arcilla: 

Crea artesanalmente coches de arcilla a tamaño real que duplican el peso de cualquier vehículo. Para ello, necesita 2.500 kilos de barro y hasta 10.000 horas de trabajo con la espátula para elaborar uno de los llamados clay models, que permitirá apreciar las formas del vehículo antes de congelar su diseño.

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El costurero de los autos: 

Hilvana a mano los patrones de la tapicería del vehículo, pensando en la mejor combinación de colores y materiales, que deben encajar con la personalidad de cada coche. Este experto modista necesita más de 30 metros de costura para tapizar un auto entero y para realizar sus tareas tiene que trabajar a dos años vista.

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El probador de asientos:

Su profesión consiste en idear el asiento ideal. Él y su equipo tienen que comprobar el abatimiento hasta 20.000 veces por cada variante de asiento. El estudio es completo: deben encontrar la espuma, el tejido, la estructura o el cosido ideal que se adapte a diferentes tipos de cuerpo y condiciones exteriores. Se aseguran también del correcto diseño del reposacabezas, que evitará posibles lesiones cervicales.

Sommeliers del automóvil:

La nariz es su principal herramienta de trabajo para lograr su objetivo: el famoso “olor a coche nuevo”.  El equipo de químicos realiza más de 400 tests olfativos al año, exponiendo el coche a temperaturas de 60ºC.  La suya es una profesión con curiosas exigencias: no pueden fumar ni llevar perfume para que los resultados de las pruebas no aparezcan alterados.

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