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La fantasía del auto volador renace con el DeLorean
Por » Mauricio Monroy S. » Fotos: Agencias. 18/08/2017
El nombre DeLorean evoca de inmediato a la película "Volver al Futuro". Ahora, la relación puede hacerse aún más estrecha, puesto que el sobrino del fundador de la compañía automotriz planea sacar al mercado un vehículo capaz de desplazarse por el aire.

Los años 80 dejaron una serie de huellas en la sociedad, especialmente a nivel cultural. El cine y la industria automotriz hicieron su trabajo con una película que marcaría a generaciones: “Volver al Futuro”. El filme de ciencia ficción no sólo hizo soñar a miles con la opción de viajar en el tiempo, sino que, además, visibilizó una fantasía que ronda hasta nuestros días, el de tener autos voladores.

Coincidencia o estrategia de marketing, el nombre DeLorean, el mismo que le daba apellido al vehículo que sirvió de estructura para crear la máquina del tiempo, vuelve a asociarse con esta ilusión que parece sacada de libros de ciencia ficción.

El responsable es nada menos que Paul DeLorean, sobrino del fundador de la compañía que construyó los míticos vehículos. Paul fundó una compañía aeroespacial (DeLorean Aeroespace), la cual está empecinada en fabricar un auto volador con despegue y aterrizaje vertical o VTOL (en inglés Vertical take-off and landing).

El primer vehículo de la naciente empresa DeLorean Aerospace se llama DR-7 VTOL, pero lamentablemente para los seguidores del filme, no se parece en nada al DMC-12.

Por lo que se aprecia en los bosquejos digitales que se adelantaron, dispone de dos paredes de alas y tiene dos motores, los que pueden ajustarse para despegues y aterrizajes verticales, además, es el responsable de conseguir el impulso para la nave en el aire. En el centro del vehículo está la cabina con capacidad para dos pasajeros. Las dimensiones son de seis metros de largo por 5,6 metros de ancho.

El objetivo del DR-7 VTOL es que sea un vehículo eléctrico y que pueda moverse por 200 km con una carga. Por ahora, reconocen estar en fase de pruebas y esperan dar a conocer el primer prototipo a fines del próximo año.

» Apuestas aéreas

El DR-7 de DeLorean es uno más en la lista de compañías que buscan moverse por el aire, de hecho, Uber también confirmó que no están tras un auto volador, sino de un vehículo VTOL, que por su configuración es más cercano a un dron que a un automóvil, pues no se manejará por calles. El compromiso de la empresa de transporte con el proyecto Uber Elevate es tal, que incluso contrataron a Mark Moore, ex ingeniero aeronáutico avanzado de la Nasa, para que lidere la apuesta.

Enfocados más en diseños que combinen tanto movilidad aérea como terrestre. encontramos el Lilium Jet, un vehículo que cuenta con 36 motores repartidos en sus alas. Según la compañía, puede transportar a cinco personas y su autonomía es cercana a los 300 kilómetros.

Lilium Jet 02
Otro proyecto interesante es el de Airbus. El mayor fabricante de aviones y equipos aeroespaciales creó la división Movilidad Aérea Urbana para el desarrollo de conceptos avanzados de transporte aéreo. Y en el pasado Salón de Ginebra presentó un auto volador con diseño modular, capaz de conectarse a otros módulos de transporte (aéreo o terrestre), permitiendo a los clientes elegir su opción favorita.

AeroMobil también avanza con su concepto. Estrenado en el Top Marques de Mónaco, se trata de un vehículo que puede alcanzar velocidades de hasta 160 km/h. Construido con diversos materiales, entre los que destaca el aluminio para reducir el peso, tiene dimensiones de hasta ocho metros de ancho, aunque obviamente sus alas se pueden plegar para moverse en carreteras. Los ejecutivos de la empresa eslovaca dijeron que su prototipo podría pasar a producción en el año 2020, con un precio no menor a US$ 1,6 millón.

aeromobil

Por último, otra apuesta es el Terrafugia TF-X, un proyecto de estudiantes de ingeniería aeronáutica del MIT que podría hacer su estreno en 2025.

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