La seguridad cibernética es el nuevo temor de la industria automotriz
Por Mauricio Monroy S. 10/09/2017 494 vistas
Los vehículos cada vez más tecnológicos también son más vulnerables para crímenes cibernéticos. Es por eso que algunas marcas pusieron el tema de la seguridad como una de sus prioridades.

La última edición de la saga de “Rápido y Furioso” no sólo tuvo velocidad y cientos de accidentes. En el filme, Cipher (Charlize Theron) se vale de la tecnología para generar un caos monumental en plena ciudad. Desde un computador, se encargó de ingresar a la central de cientos de vehículos que estaban estacionados, los que se movían a las órdenes de la villana.

Lo que se vio en la película puede parecer a los ojos de la mayoría como una fantasía y parte de la imaginación del director, sin embargo, el hackeo de los vehículos es un tema que cada vez preocupa más en la industria, puesto que un automóvil se puede convertir en una peligrosa arma si cae en manos de criminales cibernéticos.

Es por eso que, hace unos días, General Motors anunció que fusionará la seguridad cibernética con la seguridad de vehículos en un solo cargo. Para eso nombró a Jeffrey Massimilla como nuevo director global de estos dos departamentos.

“En el mundo conectado de hoy en día, el combate de las amenazas cibernéticas se ha convertido en una parte integral del compromiso de nuestra empresa en identificar y resolver rápidamente toda clase de problemas de seguridad de producto, por lo que es una extensión natural combinar esos dos papeles en uno”, asegura Mary Barra, presidenta y consejera ejecutiva de GM.

Pero GM no es la única marca que hizo noticia en el tema. Audi reconoció que contrata hackers para mejorar la seguridad de sus autos, pero además creó el departamento Laboratorio de Seguridad Audi, el cual busca eliminar la vulnerabilidad de sus vehículos a ataques cibernéticos.

 

Ciberfuturo

La preocupación por la seguridad de los autos no es nueva, aunque tuvo un punto de inflexión hace unos años, cuando dos denominados “hackers de sombrero blanco” (investigadores que detectan problemas cibernéticos para arreglarlos, en vez de causar daños) hackearon un Jeep Cherokee desde un computador externo al vehículo.

Los protagonistas de esa historia, Chris Valasek y Charlie Miller, hoy son investigadores de seguridad en Uber y la china Didi. En ese momento, descubrieron una ruta por el sistema de entretenimiento del Jeep. Desde ahí ingresaron y tomaron el control del volante, de los frenos y la transmisión del vehículo.

“El hackeo de autos produce titulares grandiosos, pero recuerden: a nadie le ha hackeado su auto algún tipo malo. Sólo lo han llevado a cabo investigadores”, señaló Miller en su cuenta de Twitter.

2. jeep

El problema más grave actualmente es el mismo desarrollo de los automóviles y hacia dónde se dirige la industria con la conducción autónoma. Si hace dos décadas, los autos tenían un millón de líneas de código en promedio, esa cifra se multiplicó por diez con el Chevrolet Volt.

Hoy, un auto promedio tiene más de 100 millones de líneas de código y los fabricantes estiman que pronto se superarán los 200 millones. Si el promedio establece que existen entre 15 y 50 defectos por cada mil líneas de código de software, es cosa de multiplicar para percatarse de las enormes debilidades que tendrán los próximos automóviles. La vulnerabilidad crece con el desarrollo.

Ante esta situación, la industria deberá tomar parte. “Un fabricante de autos que verdaderamente valore la seguridad cibernética tratará las vulnerabilidades de la misma manera que lo haría con un recall por un airbag. No hemos visto ese cambio en la industria todavía”, precisó en el New York Times Kevin Mahaffey, cofundador de la compañía de seguridad cibernética Lookout, dando una pista de quienes podrían liderar en el futuro: “los fabricantes de autos que se transformen en compañías de software ganarán. Los otros se quedarán atrás”.