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[MT MAG.] Bad: 30 años de legado
14/11/2017
Es un disco fundamental para la industria musical como la conocemos hoy y, sobre todo, para la discografía del mítico Rey del Pop. Creado minuciosamente para superar a "Thriller", "Bad" cumple 30 años de haber cambiado para siempre la historia de la música pop a punta de canciones que surgieron del alma de Michael Jackson y que, hasta el día de hoy, no tienen competencia.

Si se hace un recorrido rápido por la música moderna es fácil encontrar canciones con la palabra “Bad” en el título. Lady Gaga, Taylor Swift, David Guetta… Las opciones son variadas, pero el primer resultado en la búsqueda en Google es certero: Michael Jackson es, y siempre será, “Bad”.

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Treinta años han pasado desde que el mítico disco del fallecido Rey del Pop llegase a las estanterías y, hasta el día de hoy, se mantiene como uno de los pocos en haber logrado colocar cinco inconfundibles singles en el número uno de las listas, o haber superado la barrera de los 30 millones de discos vendidos sólo en Estados Unidos (muchos más en el resto del mundo), marca que recién en 2010 fue alcanzada por otro artista norteamericano (Katy Perry), pero que pasó décadas sin competencia.

Es que esta producción no sólo definió parte importante de la carrera del músico norteamericano, también se convirtió en un referente para toda la década de los 90 y las canciones que se irían gestando en las mentes de quienes dominan hoy la industria.

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Es que “Bad” no sólo se grabó para llevar un paso más allá la carrera del ídolo pop. Cada acorde, cada palabra, cada paso de baile, todo fue maquinado pensando en superar a “Thriller” (1982), disco que hasta la fecha todavía conserva el título del más vendido de la historia.

Aunque era una tarea que parecía insuperable, Jackson sabía que podía dar más y hacer historia nuevamente. “Quincy Jones (su más cercano colaborador y productor) y yo decidimos que este álbum tenía que ser tan cercano a la perfección como fuera humanamente posible. Un perfeccionista tiene que tomarse su tiempo: da forma, moldea y esculpe esa cosa hasta que es perfecta. No puede abandonarlo antes de estar satisfecho, no puede”, recalcaba el cantante en su biografía.

En “Bad”, Michael Jackson quiso mostrar una evolución, un hombre que dominaba la industria, uno que no tenía miedo de ser “malo”. Y quién mejor para dirigir su videoclip que el mismo Martin Scorsese, que incluso creó una versión de 18 minutos con insuperables coreografías.

Temas tan conocidos como “The way you make me feel”, “I just can’t stop loving you” o “Smooth criminal” salieron directamente de la mente de Michael Jackson para pasar de inmediato a formar parte del catálogo musical del inconsciente colectivo.

Artistas de la talla de Justin Timberlake, Chris Brown y The Weekend han declarado abiertamente haber sido inspirados por Michael Jackson y “Bad”, puesto que fue este disco el que sentó las bases de cómo debía ser un artista de talla mundial, un ejemplo a seguir de cómo convertirse en una estrella de la música.

Aunque más operado y blanco que en sus trabajos anteriores, nada pudo opacar la calidad artística de Jackson, que siguió creciendo y entregando éxitos, no tan definitivos, pero de todos modos muy importantes.

La perfección de Bad y su indiscutido éxito global lograron, incluso, traer al cantante a nuestro país con su gira “Dangerous” en 1993, donde se presentó frente a un Estadio Nacional repleto de incrédulos fans que todavía no se acostumbraban a tener a artistas de esta talla tocando en su propio país.

A ocho años de su partida, “Bad” sigue siendo una pieza clave en la industria, un disco que cambió la música, el baile y la moda, y que nos enseñó a todos que reinventarse, a veces, no es tan malo.

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