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[MT MAG.] Review Fitbit Ionic: La competencia es personal
12/12/2017 173 vistas
Por estos días los smartwatches se han convertido en una excelente forma de incentivar el ejercicio y monitorear la salud de una forma divertida. El Fitbit Ionic va un paso más allá, desafiándote, invitándote a salir a caminar y derrotar a tu peor enemigo: tú mismo.

No soy una persona atlética, ni remotamente deportiva, mucho menos de vida activa. Creo que aclarar esto es extremadamente relevante a la hora de leer esta reseña, principalmente porque es precisamente mi falta de actividad física la que se vio afectada con la prueba del Fitbit Ionic.

Este dispositivo es una mezcla bien balanceada entre un smartwatch y un monitor de actividad. No tan invasivo con alertas que molesten a cada segundo, pero lo suficientemente interactivo como para medir los latidos del corazón, monitorear la respiración e, incluso, despertarte en las mañanas con una alarma de vibración.

Desarrollado para deportistas o personas que desean mejorar su estilo y calidad de vida, el Ionic es el tope de línea de la gama de Fitbit, una marca que comenzó fabricando monitores de actividad y que ahora incursiona con su primer reloj inteligente.

Varias cosas diferencian al Ionic de otros competidores, pero hay dos características que, a mi gusto, se llevan todos los aplausos: la duración de la batería y la hermeticidad.

Al contrario del celular, sólo cargué el reloj cada tres días. Claro, en las especificaciones dice que la batería dura hasta cinco días, pero cuando se usa con los audífonos Flyer de la misma marca (ver recuadro), se gastaba un poco más rápido, pero eso luego de escuchar música al menos tres horas en el día. Se carga completamente en dos horas, así que mientras estaba sentada trabajando, aprovechaba de cargarlo.

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Lo de poder sumergir el Ionic es algo que cambia las reglas del juego. Su trabajo de sellado permite no solo usarlo bajo la ducha, también nadar en agua dulce o salada, monitoreando la actividad física para saber cuántas calorías quemamos. ¿Un baño de tina? Ningún problema. Lo único es que luego hay que secarlo, más que nada para evitar irritaciones en la piel o electrocutarse cuando se va a cargar.

Al tener capacidad de almacenamiento, el Ionic permite contar con hasta 300 canciones, las que se pueden escuchar enlazando cualquier tipo de audífonos inalámbricos, por lo que no es necesario estar mirando el teléfono constantemente.

En mi caso, enlacé el reloj a un iPhone 7 y, en general, todas las funciones mostraron su mejor desempeño. Desde las notificaciones de llamadas y mensajes de texto, el monitoreo del sueño y la actividad diaria, hasta el entrenador personal que, en pequeños videos reproducidos directamente en la pantalla, indicaban cómo y por cuánto tiempo hacer un ejercicio para tonificar, endurecer o, simplemente, hacer cardio. Para llegar a ellas basta con deslizar la pantalla táctil y buscar la aplicación de entrenamiento. Hay tres rutinas predeterminadas, aunque se pueden bajar muchas más al sincronizar el monitor con el computador.

Pero más allá de enumerar las características y aplicaciones de este smatwatch, creo que lo más importante es destacar la experiencia. Es que, independientemente del estado físico que tenga la persona, el uso de uno de estos smartwatches no va a hacer nada más que mejorar su salud.

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Por un mes, una vez cada hora, por 10 horas al día, el Ionic me recordó pararme de mi silla e ir a dar un paseo corto. Solo necesitaba 250 pasos por hora para acercarme a los 10.000 diarios que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Antes del Ionic mi media de pasos diarios era de (paupérrimos) 3.000 pasos. Luego de esta prueba llegué a unos buenos 8.000.

Sólo los fines de semana logré superar la media de 10.000, con paseos y salidas específicas cuando sentía que estaba por debajo de mi nueva meta.

No voy a decir que el reloj de Fitbit me cambió la vida, pero sí hay que reconocer: que el hecho de estar compitiendo contra uno mismo, todos los días, hace que el momento de superar la meta diaria valga la pena.

Un día a la vez, el Ionic es capaz de modificar los hábitos de una persona extremadamente sedentaria con pequeños cambios que luego se hacen permanentes. Seguro que para una persona que realmente se dedique o quiera empezar a hacer deporte de manera seria, este reloj debe ayudar a mejorar los tiempos, sobre todo de forma competitiva. Yo, mientras tanto, sigo feliz cada vez que puedo llegar a mis 10 mil pasos diarios.

 

Fitbit Ionic

» Display: 1,42 pulgadas, 348 x 250 pixeles, Corning Gorilla Glass 3
» Batería: hasta cinco días, dos horas para carga total
» Conectividad: Wi-Fi, bluetooth, USB, GPS integrado
» Almacenamiento: 300 canciones
» Hermético: 50 metros
» Sensores y otros: altímetro, acelerómetros de tres ejes, brújula digital, monitor óptico de ritmo cardíaco, sensor de luz ambiental, motor de vibración
» Rango de sincronización: hasta seis metros
» Precio sugerido: $ 279.990.

 

El entorno, tu motivación y los audífonos

A la hora de hacer deporte o simplemente salir a caminar por un parque, los audífonos inalámbricos son grandes aliados, ya que facilitan la movilidad.

Los recién lanzados Flyer de Fitbit se pueden enlazar a cualquier dispositivo con bluetooth (los probé con el computador y el celular), además de complementar el uso del Ionic.

Son a prueba de sudor, cuentan con una batería recargable vía USB que dura hasta seis horas y tiene controles para cambiar la música y recibir llamadas. Cada unidad viene con tres pares de adaptadores para el auricular, además de varios accesorios para acomodarlos a los oídos de su dueño. Cuestan $ 119.990.