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Haval H7: un salto de calidad a ligas mayores
09/03/2018 949 vistas
Probamos la versión tope de línea del SUV mayor de Haval, modelo que rompió esquemas al instalarse con un precio cercano a los $ 20 millones. Aunque tiene detalles a corregir, nadie le puede quitar el derecho a soñar con ser un protagonista del segmento.

Una de las grandes sorpresas del año anterior la entregó Haval con el H7. No lo hizo por sumar otro SUV al mercado o por dar a conocer una revolucionaria tecnología, sino por la osadía de instalarse en un segmento que parecía vetado para los vehículos de origen chino, con un producto bordeando los $ 20 millones.

¿Declaración de intenciones o fantasía desbordante? Tras nuestra prueba, nos inclinamos más hacia la primera opción, por más que aún queden detalles por resolver. No es para decir “wow”, sin embargo, basta entrar al enorme vehículo de casi cinco metros de largo para darse cuenta de que se está en un modelo que marca un punto de inflexión para la compañía.

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Es que si bien en el exterior no existe mayor novedad, con una imagen musculosa y grandes grupos ópticos que realzan su tamaño, al ingresar al habitáculo cambia la percepción debido a una llamativa calidad. La materialidad del vehículo, las terminaciones y el diseño empiezan a entregar razones del precio que tiene nuestra unidad de prueba (es la tope de línea del Haval H7), lo que se suma a dispositivos no vistos en el origen, como el volante calefaccionable, el climatizador trizona y un sistema de sonido premium Infinity.

Eso sí, hubiese sido mejor si hubiésemos podido conectar el teléfono con nuestra música, puesto que a pesar de lucir una gran pantalla de 10’’ en la consola central, lamentablemente carece de conectividad hacia Apple o Android. Otro punto en contra es que tampoco dispone de sistema de navegación.

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Pero así como esos detalles nos parecen corregibles, donde no se debe ajustar nada es en el tablero digital, un lujo que recuerda más a modelos británicos o alemanes. Perfecta visibilidad en una pantalla de 12 pulgadas que le permite al conductor tener toda la información a la vista.

» Alma familiar

Al manejar nos encontramos con una posición de manejo elevada, algo que está muy requerido en el último tiempo, porque entrega una aparente sensación de mayor seguridad.

En movimiento, el gusto que nos deja el Haval H7 es que se trata de un vehículo netamente familiar, que no intenta aparentar un falso dinamismo. Acá lo importante es la comodidad, lo que se consigue a plenitud en las tres filas de asientos, a lo que se agrega un andar muy confortable gracias a una suspensión que copia sin problemas los hoyos del piso. Esa es la gran virtud, por ende, que no busque un aplomo mayúsculo al asfalto si avanza a velocidades altas, más aún en curvas.

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Otro aspecto que apoya el cómodo andar es el gran trabajo de insonorización y el complemento entre el motor turbo de 2.0 litros, que envía 221 Hp al eje delantero, con la caja automática de doble embrague y seis marchas. Se complementan sin problemas, el paso de velocidades es rápido, aunque la salida desde la inercia demora unos segundos, lo que se soluciona en cuanto entra el turbo.

En consecuencia, un producto que, sin duda, es un avance para el origen chino, pero que desde ahora, con el precio que tiene, debe acostumbrarse a ser medido con otra vara, exigencia que en este caso alcanza por la calidad del producto y el altísimo nivel de equipamiento.