[MT MAG.] Sergio Marchionne: el adiós de un genio y figura
13/03/2018 388 vistas
Sergio Marchionne, CEO de FCA, está pronto a retirarse. Un ejecutivo más dirían algunos. Sin embargo, este ítalo-canadiense es mucho más que eso, es un referente en la industria automotriz, que tiene fama de levantar empresas de las cenizas. Todo esto sin haberse enfundado nunca un traje.

Cada vez que el CEO de FCA, Sergio Marchionne, da una conferencia de prensa, lo tratan como un verdadero rockstar y no lo sueltan hasta que atienda hasta la última pregunta. Y es que, claro, todo lo que tiene para decir este genio de la industria, importa, importa mucho.

Lo vi en la rueda de prensa que ofreció en el reciente Salón del Automóvil de Detroit, donde estuvo de lo más relajado y dispuesto a contestar todas las consultas. Incluso la de aquella periodista que le preguntó dónde compraba sus chalecos -famosos por ser todos iguales y prenda obligatoria de su vestimenta-, ante lo que el ejecutivo italiano respondió: “por Amazon, a las tres de la mañana, cuando nadie está comprando”. Y las risas y aplausos fueron inmediatos.

El entonces presidente Barack Obama y Marchionne de visita en una planta de Ohio, tras el anuncio de que Washington saldría del capital del fabricante.

El entonces presidente Barack Obama y Marchionne de visita en una planta de Ohio, tras el anuncio de que Washington saldría del capital del fabricante.

 

Sergio Marchionne (Chieti, Italia, 1952) emigró con su familia a Canadá a los 13 años -de ahí su doble nacionalidad-. Se casó, tuvo dos hijos, se separó y se volvió a emparejar mucho después. Paralelo a su discreta vida privada, este hombre de ideas firmes estudió Filosofía en la Universidad de Toronto, luego se tituló de Administración de Empresas y, posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Derecho.

Comenzó su carrera profesional trabajando como consultor para Deloitte & Touche, para poco después ocupar varios cargos de responsabilidad en distintas compañías, primero en Canadá, luego en Suiza, hasta que entró de lleno en la industria automovilística, incorporándose en el consejo de administración de Fiat en 2004, poco después de la muerte del patriarca de la firma, Gianni Agnelli.

En el período de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil, el mandamás de FCA inauguró la primera planta de Jeep fuera de Estados Unidos.

En el período de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil, el mandamás de FCA inauguró la primera planta de Jeep fuera de Estados Unidos.

 

Desde entonces han pasado 14 años, tiempo en que Marchionne se ha convertido en un genio y figura de la industria, en el big boss de un conglomerado que rescató de las cenizas y volvió a levantar entre los más grandes.

Sello personal

Detroit no ha visto un jefe tan provocador e impredecible desde Lee Iacocca, el anterior salvador de Chrysler, en los años 80. Y tal como en éste, la confianza nunca ha sido un problema para Marchionne, fumador empedernido y amante de la música clásica (en especial, de María Callas).

Se atrevió a fusionar dos empresas en apuros, por las que nadie daba ni uno en 2009, despidiendo ejecutivos, arrasando con la burocracia, eliminando modelos de bajas ventas y reduciendo la producción para igualar la demanda. Así Fiat Chrysler Automobiles (FCA) -que, además, incluye a las marcas Jeep, Dodge, Ram, Alfa Romeo y Maserati- logró levantar cabeza y hoy anotar unas ventas mundiales de 4,7 millones de unidades durante 2017, con un beneficio neto de 3.510 millones de euros, un 93% más que el período anterior.

Trump agradeció a Marchionne el traslado de la producción de la Ram Heavy Duty de México a EE.UU. "Gracias Chrysler, es una sabia decisión", sentenció.

Trump agradeció a Marchionne el traslado de la producción de la Ram Heavy Duty de México a EE.UU. “Gracias Chrysler, es una sabia decisión”, sentenció.

 

“Creo que la gente ha visto que el caballo es mucho mejor de lo que olía”, bromeaba al respecto en el autoshow norteamericano, asegurando que las deudas podrían ser totalmente saneadas este año.

Se habla de que un sello personal de Marchionne es que siempre cierra los acuerdos personalmente. Y que su principal fuerte en las negociaciones es ese encanto que muchos relacionan con su origen italiano.

 

No es alguien que se amilane con el rechazo. En 2015, Mary Barra, directora ejecutiva de General Motors, recibió un correo electrónico de uno de sus competidores directos, Sergio Marchionne. Barra no conocía a Marchionne, por lo que nunca esperó que su primer contacto con él fuera una oferta para discutir una fusión potencialmente exitosa.

El análisis de la unión detallado en el mail no interesó a Barra ni a otros ejecutivos de GM. Fue un rechazo raro para Marchionne, quien un mes después duplicó la apuesta, hablando a viva voz de los beneficios de una posible fusión.

 

John Elkann, presidente de FCA, confirmó el retiro de Marchionne, diciendo que esperaba contar con su ayuda en Ferrari "hasta que él quisiera".

John Elkann, presidente de FCA, confirmó el retiro de Marchionne, diciendo que esperaba contar con su ayuda en Ferrari “hasta que él quisiera”.

 

El inicio del fin

Puede ser que su actitud notoriamente relajada en el Salón de Detroit se debiera a que ya cuenta los días para su ansiado retiro -y que con el sueldo (más de 3,6 millones de euros anuales), compensación y bonos que tiene, seguramente, no tendrá muchas preocupaciones-.

Marchionne se jubilará en 2019, antes de ello dejará listo el plan estratégico 2018-2022, que se presentará en junio de este año.
“La industria del motor es lo más turbulento del mercado, por lo que los fabricantes necesitan avanzar los eventos en, al menos, diez años, si quieren triunfar en este campo”, afirmaba en la cita del motor.

De ahí que de aquí a 2020 el grupo FCA no tendría más remedio que electrificarse, aunque si le preguntábamos si era la solución, la respuesta era un rotundo no. “La realidad es que todavía no hay un modelo de negocio viable detrás de este tipo de vehículos, pues actualmente representan pérdidas enormes para los fabricantes”.

Y si bien es un hombre de fusiones transnacionales, ante los rumores sobre el interés de algunos fabricantes chinos de adquirir parte de FCA, concretamente la gallina de los huevos de oro, es decir, Jeep, Marchionne respondió seco y categórico, que no pensaban vender nada a los chinos, ni mucho menos desmembrar FCA.

Jeep La firma especialista de 4x4 es, sin duda, la joya de la corona para FCA y la principal responsable de las perspectivas positivas para los próximos meses.

Jeep, la firma especialista de 4×4 es, sin duda, la joya de la corona para FCA y la principal responsable de las perspectivas positivas para los próximos meses.

Aludió también a “cuestiones delicadas”, pues una posible venta supondría para los fans de Jeep y para el mismo presidente Donald Trump, que un ícono americano se estaría vendiendo al enemigo comercial número uno de Estados Unidos.

Más allá de esta aclaración, eso sí, volvió a reiterar que FCA sería más rentable al combinarse con otro fabricante, pero que no ha recibido ninguna oferta de un pretendiente que cumpla con los requisitos, por lo que se está centrando en una estrategia independiente. Declaraciones tras las cuales, las acciones de Ferrari (también perteneciente a la familia Agnelli) subieron un 2,9% y las de FCA un 1,4%.

Según Marchionne, en el futuro, solo sobrevivirán las marcas que tengan una propuesta clara y bien definida, solo aquellas que transmitan valores claros y con los cuales se identifiquen los consumidores.

Hipótesis que, por supuesto, refuerza el potencial que Alfa Romeo tiene como marca, la solidez de RAM, así como la asociación de Dodge con los muscle cars y la potente imagen de Jeep en el imaginario colectivo.

Aunque parece incombustible, Sergio Marchionne ya piensa en la retirada, tiempo en el cual le gustaría dedicarse a estudiar de nuevo, concretamente física teórica. “Me gustaría dedicarme a pensar, algo que en este trabajo no siempre es posible”, aseguró este filósofo de los negocios.