Suzuki SV650: El desnudo que sabe ser práctico y deportivo
Por Alexis Cares R. 23/03/2018 714 vistas
Probamos la tercera generación de la naked SV650, modelo que da la bienvenida al mundo de las motos deportivas de Suzuki. Desplante escénico que se convierte en complicidad cuando notamos lo sencillo y práctico que es llevarla por ciudad y autopista.

De los ocho ejemplares que constituyen la gama deportiva de Suzuki Motos en Chile, la SV650 representa la puerta y un acceso más que motivante para vivir las prestaciones de un segmento que está en la primera línea planetaria de la deportividad y la velocidad.

Así las cosas, el rol de esta naked de cara a los usuarios es crucial. Y el aperitivo para experimentar las sensaciones que como techo exponen máquinas del talante de una Hayabusa o una GSX 1000R, anuncia notas que envalentonan y seducen al que anda en busca de emociones, una moto rápida capaz de leer lo que nuestro cerebro imagina de la ruta que vamos recorriendo.

Ya la estética es deliciosamente pecaminosa. Toda su mecánica e ingeniería quedan a la vista, no hay carenado capaz de disimular su rotundo sello naked. El foco delantero redondo es grande, como las antecesoras, y evoca momentos de glorias pasadas.

SV 650

El asiento posee un mullido que cumple, cae hacia una situación de concavidad que favorece a las personas que se encuentran del todo conformes con su estatura por debajo del metro 70. En lo personal, con 1,72, quedo con ambos pies alcanzando muy bien el piso. El escape al lado derecho acredita el buen gusto de estos japoneses.

Aperada con el motor de la nueva Vstrom 650, viene con mejoras internas que apuntan a reducir las fricciones en cilindros y pistones, además de un nuevo sistema de inyección. Todo está coronado con el estreno de un escape y un reducción del peso de 3,5 kilos. En la calle, el resultado se asocia a excelentes entregas desde bajos y medios niveles de revoluciones. De allí, si sopesamos el gasto, tendremos sonrisas aseguradas, ya que conduciéndola normal por la urbe, llegamos a un conteo de 25 km/l. Los 13,8 litros de su estaque nos aproxima a una autonomía que roza los 300 km.

SV 650

Claro, porque esta moto es una propuesta para vivirla cada día. Lo es porque resulta funcional, entonces vamos entendiendo su versatilidad, sobre todo por lo sencillo que nos resulta llevarla. Quienes vengan de cilindradas “escuela” o de los 300 o 400 centímetros cúbicos, se sorprenderán de lo natural que resulta en la SV650 el crecimiento hacia mayores desplazamientos de motor. Poco a poco pasamos de rectas a curvas, donde descubrimos la confianza que reporta inclinarla, no de modo extremo, pero sí mucho más que otras máquinas urbanas o de ciudad pura.

Si bien había escuchado del agote que una conducción muy veloz, experta y a fondo puede producir en los frenos delanteros, yo estoy en condiciones de dar cuenta que esta particularidad es mínima y la recuperación tampoco tarda mucho. El ABS en ambos trenes, es más, nos garantiza una frenada excepcional.

SV 650

El tablero digital es completísimo, lo afecta poco el destello de un sol vertical, aunque adolece de un control para navegar con mayor holgura desde los controles en el puño izquierdo.

La protección aerodinámica figura entre los accesorios y quien cubra mucha carretera a altas velocidades quizás la necesite. Yo, que me empiné hasta 130 km/h, no noté grandes incomodidades, pero si mantenemos, por ejemplo, una constante de 120 km/h, puede que debamos orillarnos antes de lo previsto a un descanso y retome.